Faith no more en Chile 2009 (o la sonrisa de Billy Gould)

Intro

Esta historia comienza hace un par de años atrás, el verano de 1991 para ser exactos, ya estaba viviendo en Chillán desde hace un tiempo cuando vi a Faith no More en el festival de Viña, y no llamó mucho mi atención, tenía 14 años y no era muy amigo de la música, escuchaba música de rebote, por mis primos, amigos y sugerencias varias. Así tenía un sin fin de cassettes de música muy variada, desde Rubén Blades, pasando por Sexual Democracia hasta 2 Live Crew, daba para mucho mi abanico musical y finalmente mis gustos no estaban muy definidos… tampoco lo están ahora, pero eso es harina de otro costal.
Ese año pasaron varias cosas, entré a 1º medio y el cambio, por lo menos para mi, fue harto: tener mis primeras clases de guitarra; tratar de armar una banda con unos amigos; juntarme con personas un poco mayores; varios cambios de casa; hasta terminar a finales del 91 con casa nueva y barrio nuevo, lo que terminó por forjar varias amistades.
Esto me llevó a conocer, a través de Jorge Fortune (mi yunta en el colegio y uno de mis mejores amigos hasta la fecha), a Iván Troncoso (otro de la secta del Insomnio), quien, gracias a la compra de un reproductor de CDs durante el ’92 comienza a vender sus cassettes repetidos, llegando a mis manos mi primer cassette de Faith No More, casi «nuevecito de paquete» Angel Dust.

Falling to pieces

Durante mi educación media seguí asiduo a Faith No More, no tanto como todo la segunda mitad del 92 y el verano del 93, pero si los escuchaba harto. Harto.
A comienzos del 95 llegué a estudiar Arquitectura a la Universidad del Bio Bio, ¿por qué? Porque me gustaba, hasta hoy me gusta apreciar los espacios arquitectónicos, pero también me gusta el helado y no me voy a poner con una gelatería.
En septiembre de ese año, los «estudios» nos llevan a mi curso y a mi a Santiago, la coincidencia hace que Faith no more esté ese fin de semana en Santiago, y digo coincidencia porque, a pesar de mi fanatismo, no tenía idea que iban a estar en el Monster of rock, para los menores debo recordar que internet estaba recién apareciendo en Chile y en esos años (espero que haya cambiado) la Escuela de ARQ era una burbuja que te absorbía absolutamente, tanto así que estaba desconectado del mundo exterior.
Así, juntándome con José Luis Belmar, mi primo, fuimos (previa invitación de él a las entradas y unas cervezas) a ver el recital en el monumental (ahora y antes Caupolicán).

Salí alucinado, de hecho me fuí antes de las 3 primeras canciones de Ozzy porque nunca me calentó mucho. Un par de años después, el ’98, y a bordo de la camioneta del mismo primo en Stgo recibí una estocada de esas terribles, escuchaba decir a Billy Gould a través de la radio Concierto que Faith no more se acaba. y ahora vamos con el último single de Faith No More I started the joke. Mal.

Reunited

Ya no recuerdo en que momento supe que Faith no more volvía a las canchas, pero lo supe por twitter y luego de la posterior publicación en Facebook me di cuenta de que, por lo menos en lo que que concierne a mi red social, fui uno de los primeros en enterarme.
Aún no se hablaba de la posibilidad de que tocaran en Chile. Pero se habló.
Y así llegó el día en que se empezaron a vender las entradas y no la compré ¿Y? Pasó que mi hermana, la Sofía, tuvo la brillante y genial idea de comenzar a concursar en el sorteo de CNN, previo contestar preguntas, no muy complicadas. Cuento corto, se ganó dos entradas (según ella regalos de cumpleaños atrasado y de navidad adelantados) y así terminé el jueves en la tarde junto a Olivia y nuestra Hija, Matilda, en un tren a Santiago con muchas ganas de reunirme con la banda que ha sonorizado más de la mitad de mi vida. Es a ella, mi hermana, a quien le debo más que un par de entradas.

Stripsearch

Entrada Faith no more en chile, estadio municipal de la florida, 30 de octubre 2009
Camino al Concierto, con Olivia descalza caminando por las calles de la Florida, después de una tarde en el Zoológico con unos «agradables» 30º y sin pingüinos para ver, llegando al Estadio municipal de la florida unos 20 minutos antes de las 21 y a un par de metros del estadio se comienza a escuchar Arise de Sepultura, no tenía idea que la banda brasileña teloneaba, ni tampoco que los Fiscales.
La espera no fue corta, comenzaron cerca de las 21:40 con Reunited y fue una de los sentimientos más profundos que recuerdo haber experimentado en mi vida, feliz, o ni siquiera eso, en éxtasis, algo que incluso ahora, escribiendo estas líneas vuelve al escuchar el recital en el iTunes, no me importaba nada, absolutamente nada, éramos yo, ellos y una marea infinita de almas bajo un cielo rosa y violeta, con solo un par de estrellas iluminándonos. Creo que sería solo un par de cosas que no cambiaría por poder vivirlo de nuevo y una de ellas tiene nombre de mujer. Disculpen lo superficial que pueda parecer la anterior declaración, pero es mucho más que eso. Mucho más y mucho menos también.

Epic

El recital comienza, como dije anteriormente, con Reunited, temón de Peaches & Herb que habla sobre el reencuentro de una pareja que vuelve porque, ahora separados, ya no existe «eso» que existía con su ex, viniendo de FNM no espero que sea en serio, de hecho lo que más me gusta de esta banda es su exagerado uso del sarcasmo e ironía, principalmente desde el «Angel Dust», por lo mismo creo que lo más probable que justo el tema sea un gran chiste y nosotros, los fans, público y remate (algo así creo que pasó con I started the joke). Le siguieron From Out of Nowhere, Land of Sunshine y Caffeine para bajar de nuevo con Evidence en Español («para las mujeres», según Patton) y con una Chupayita arrojada por el público.
Como queriendo cambiar radicalmente el ambiente, comienzan los primeros acordes de Surprise, you’re dead, temazo que, según un día comprendí, trata de lo más in del momento: «los vampiros» Chan!. Luego Last cup of sorrow y Cuckoo for caca, terminando con público que enardecido y eufórico recibe rendido y con los brazos abiertos Easy, cover de los Commodores, como creo que todo el mundo ya sabe.
Como fue la tónica de la noche del lento, comienza a calentar el ánimo de nuevo y que mejor que Epic, si mal no recuerdo, primer single del disco «The real thing», la canción termina con todo el público coreando el piano de Epic, lo que deja ver una sonrisa en la cara de Billy Gould, sonrisa a la que volveré en un par de párrafos más.
The gente art of making enemies, de James McNeill WhistlerLuego Midlife Crisis y el juego de Mike Patton con su «Si-ake-i» «ele-e» y RV, una de las canción que más me gusta de FNM, particularmente por el último verso: «I think it’s time I had a talk with my kids, I’ll just tell’em what my daddy told me, you ain’t never gonna amount nothin'». Genial, una parodia y a ratos apológica canción a los «white trash» (por eso el nombre del tema RV: Roadhouse van).
De ahí la muy placentera The gentle art of making enemies, canción inspirada en el libro del pintor norteamericano James McNeill Whistler, famoso por el cuadro «La madre del artista». De ahí se viene King for day, que toma el nombre de una frase de la película The king of comedy y de su protagonista Rupert Pupkin (es una de las grandes y olvidadas actuaciones de Robert da Niro con dirección de Scorsese, vale la pena verla, muy en la onda de Network).

It’s always funny until somone gets hurt, and then it’s just hilarious!

Ashes to ashes siguió y luego la genial Richochet nos deparó la pura y santa verdad del final del concierto, además del cameo que hizo Mr. Pinochet en la letra, es por el nombre del título de este párrafo, es chistoso hasta que alguien resulta herido, …después es hilarante.
Just a man fue, y disculpen mi francés, la cagá’, con Patton bajándose del escenario peleando con los guardias, muy rockstar él, luego las convulsiones en el escenario, el medio show, impresionante y sólido.
Luego la vuelta con Carros de Fuego con la fusión con Stripsearch y el epic fail en We care a lot, para los que no se enteraron hubo un corte en la mitad del tema, según Radio Futuro un gil se atravesó y paso a llevar el cable que no se podía pasar a llevar, lo bueno, con lo poco que escuchábamos la gente siguió coreando hasta el final de la canción, esperamos cerca de 5 minutos y salieron a tocar Pristina, cuestión que a ratos fue decepcionante, por las ganas que nos dejaron después del fail de We care a lot.

Epílogo

Faith no more, Viva Chile!
Al otro día la secta del insomnio en pleno se juntó en Buin. En casa de Jorge Fortune nos juntamos por fin, después de mucho tiempo, Ivan Troncoso, Lucho Rubilar y Miguel Lagos, no las nombro a ellas, porque no son parte de la «agrupación original» 😛
Fue recién ahí que me di cuenta que en el aspecto técnico el show fue malo: según Fortune (Ingeniero de estudios Triana) hubo problemas con las mesas de sonido, que estuvo mejor Sepultura, que 40 lucas fueron muchas lucas y perdidas, que esto y lo otro; según Luis (psicólogo de Los Ángeles) fue una pura puesta en escena, puro show y sobreactuación de Patton; con Miguel a ratos nos mirábamos y comentábamos «estuvo la raja». Iván llegó a la 1 de la mañana de le pega, que quieren que les diga, Santiago funa hasta las mejores intenciones a la hora de juntarse.
¿Qué es lo que me queda del concierto?, me queda la sonrisa de Billy Gould, una sonrisa que le salió del alma, una sonrisa sincera y que se vio reflejada en lo que hasta hoy aparece en la página oficial de Faith no more y en los estados de twitter de Billy Gould y Roddy Bottum.
Viva Chile, Viva Faith no more.

1 comentario en “Faith no more en Chile 2009 (o la sonrisa de Billy Gould)”

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